GUALLATIRI ya tiene una familia

guallatiriNo sé si os he contado alguna vez que un año me tocó la lotería de Navidad, concretamente en 2012. Me tocó porque fue el primer día que fui como voluntaria a ALBA y descubrí un mundo nuevo para mí, un mundo que ha cambiado mi vida y que la hace plena y feliz. Pues bien, ese día conocí a mucha gente que hoy es muy importante en mi vida y conocí también a GUALLATIRI. Eran cerca de las 6 de la tarde cuando llegó el resultado de su coprológico. Cuando los animales llegan a la protectora, van a una zona especial donde los tenemos hasta hacer todas las pruebas pertinentes para no poner en peligro al resto de animales. Allí estaba OSO, así le llamamos algunos voluntarios que estamos especialmente unidos a él, tan grande y tan bonito. Carolina me pidió que fuera con ella, me dio una correa y me dijo que le sacara de cuarentena y le llevara a bañarle. Me quedé sorprendida pues era mi primer día, pronto descubrí que en ALBA los voluntarios tienen muchas oportunidades para hacer miles de cosas, siempre bajo supervisión.

Entré a por GUALLA y el pobre estaba deseando salir a dar una vuelta. Salió como un torbellino, ¡normal, llevaba varios días en su chenil esperando a que los resultados de las pruebas diesen todo OK! Le subí por el pasillo de cheniles y llegué a la lavandería. Tuvimos que subirle entre cuatro personas porque es un perro enorme. Me daba un poco de miedo cómo reaccionara pero fue cuestión de 5 segundos darme cuenta de lo estupendo y maravilloso que era. Nos dejó hacerle de todo, le lavamos el pelo varias veces (es que tiene una de pelo…), le desenredamos, le cortamos los nudos, le limpiamos las orejas y le pasamos el secador, ¡ay pobre! Eran las ocho de la tarde y no podíamos dejarle mojado en diciembre así que cogimos el secador grande (que hace un ruido bestial) y entre Sergio y yo, otro voluntario que hoy es mi pareja, le secamos bien. Esa es otra de las razones por las que guardo un recuerdo muy dulce de GUALLATIRI, cuando la gente me dice cómo conocí a mi pareja siempre digo que bañando a un precioso mastín de 60 kilos.

Guallatiri (4)La historia de este angelote fue la de muchos. Su dueño se fue a su país y le dejó atado a una caseta dentro de una finca sin avisar a nadie de su presencia. Cuando el dueño del recinto se dio cuenta no quiso saber nada de él y no le daba de comer ni beber pero tampoco le soltaba. Hasta dónde puede llegar la crueldad de las personas, por desgracia no dejaré de sorprenderme nunca. Tuvo la suerte de que fuera nuestro amigo Jesús el policía el que diera con él. En lugar de mirar para otro lado como hacen muchos, Jesús no paró hasta que GUALLATIRI estuvo a salvo en ALBA

Es un perro que impresiona y no por su tamaño, que también, si no por lo precioso que es y por la mirada tan alucinante que tiene. En seguida se hizo a la vida en ALBA, normal, le colmábamos de cariño y le cuidábamos lo mejor que podíamos. Ha sido uno de los perros más queridos, ha estado mucho tiempo con nosotros y todo el mundo le quería, sobre todo sus compañeros de patio y es que siempre fue muy sociable con los suyos. Todavía recuerdo cómo jugaba con TENEGUÍA, otra mastina de la que se hizo inseparable. Tuvo más compañeras, como VIGILIA o CAMPERA, y con todas se llevó de lujo.

Guallatiri (2)Como buen mastín, GUALLATIRI era cabezón y, si le hacías algo que no le gustaba te ponía la cruz y te ladraba como un loco desde el patio. Eso fue algo a trabajar con él pues en malas manos podía convertirse en un animal insufrible. Con el resto era un verdadero amor, tenía una mirada que encandilaba. Te podías sentar a su lado a acariciarle y disfrutar del silencio sintiendo su presencia y su calor. Sí calor, mucho calor porque le metías los dedos entre el pelo y estaba ardiendo, ¡menuda estufa con patas! A mí me encantaba. Al final del día, cuando estaba todo más tranquilo, Víctor le sacaba al patio y nos metíamos allí junto con Sergio y Sonia a charlar un poco y disfrutar con él. Era una forma estupenda de irte a casa porque te llevabas una sensación de paz y cariño inmensa.

GUALLATIRI es un perro muy sensible y por eso, frente a algunos estímulos se ponía nervioso, como con los coches. Por eso entró en el grupo de trabajo de perros de ALBA donde le sacaban a pasear junto con otros amiguitos para que tuviera contacto con distintos estímulos y se fuera desensibilizando. Por desgracia, en ALBA tenemos que trabajar con muchos de los animales que llegan con miedos o trastornos causados por la mala vida que las personas les han dado. Pero merece la pena cuando ves los resultados y, sobre todo, cuando les adoptan y forman parte de su propia familia.

guallatiri11Y por fin llegó el día, su familia vino a buscarle a ALBA. Se enamoraron de él y no les importó que fuera un perro tan grande o con tanto pelo. No les importó tener que trabajar con las educadoras de ALBA para recibir las pautas necesarias para que todo fuera bien. No les importó nada porque querían que formara parte de su familia y así ha sido. Como suele pasar, los voluntarios nos alegramos muchísimo de que por fin tuviera su oportunidad pero siempre te queda esa espinita de saber que no vas a volver a verle ni a tumbarte junto a él a mirar un atardecer. Pero no importa porque por fin GUALLATIRI tiene un hogar en el que le adoran y donde se ha convertido en el rey de la casa. Nos han mandado un montón de fotos cosa que les agradecemos mucho porque es la parte más bonita de la protección animal. Con esto queremos que la gente vea que no importa el tamaño de la casa donde vivas, siempre hay un hueco para cualquier animal, siempre que le saquemos lo suficiente. Los animales más grandes son los que menos se mueven y con una cama donde tumbarse son tremendamente felices. Gracias a su familia por darles la oportunidad y gracias GUALLATIRI por haber formado parte de la familia de ALBA, siempre te recordaremos.

Patricia Vadillo

2 opiniones en “GUALLATIRI ya tiene una familia”

  1. Qué ilusión¡¡¡¡ Yo hice la entrevista a la familia y me dí cuenta que era la ideal para guallito. Me ha hecho mucha ilusión verlo de nuevo.

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