Los mozos de Tordesillas volverán a matar

 

concentracion-pacma-tordesillas-toro-de-la-vega-2013Los que seguís este blog de ALBA ya habréis leído alguno de los artículos de nuestro colaborador y voluntario Carlos Barrón. En esta ocasión ha publicado en su blog, el cuál recomendamos encarecidamente, este texto que podéis leer a continuación. Y recordad, no faltéis a la manifestación que tendrá lugar el día 13 de septiembre en Madrid.  

La historia siempre se declina en tiempo pasado, por más que unos pocos nostálgicos y muchos ignorantes se empeñen en tratar de repetirla.

El próximo ocho de septiembre, Tordesillas, un pueblo vallisoletano empecinado en su incultura, su insensibilidad y su primitivismo volverá a matar, como lo ha venido haciendo desde el siglo XVI.

En aquella época, hace casi quinientos años, traíamos barcos repletos de oro del Perú, Enrique VIII estaba a punto de decapitar a Tomás Moro e Ignacio de Loyola fundaba la orden de los Jesuitas.

Por aquel entonces los hombres se alanceaban unos a otros, porque el mundo era así de salvaje, y los jóvenes trataban de demostrar su hombría y su fuerza matando toros a lanzazos.

Probablemente en la sensibilidad social de aquellos tiempos la cosa no tenía más problema: la vida transcurría entre batallas cuerpo a cuerpo, hambre y enfermedades; a los cincuenta años se era un viejo y alguien que hubiese protestado entonces por el sufrimiento de los animales habría sido visto con sorpresa y rechazo.

Pero el tiempo ha pasado, las sensibilidades se han afinado, la cultura se ha generalizado y el concepto de naturaleza como conjunto interdependiente se ha establecido.

Lo que está fuera de contexto, lo que no se entiende en la segunda década del siglo XXI, es que exista una cosa llamada “Patronato del Toro de la Vega”, una entidad cuyo lema es tan solemne como estúpido: “Terrible lugar es éste; ciertamente, es la escuela de Dios y la puerta de los infiernos”… Supongo que en klingon tendrá algún sentido.

El caso es que hay un pobre inocente, un toro bravo llamado “Elegido”, que el día ocho morirá a manos de estos lanceros analfabetos, de estos bestias armados, de estos mozos alienados por su ignorancia y enardecidos por su espurio sentido del valor marcial, que en ellos se ha convertido en carnavalesco.

Estos caballeros andantes de pueblo han transmutado la honestidad, la transparencia, la dignidad, la voluntad de servicio, la justicia y la búsqueda de la perfección en una orgía digna de borrachos asesinos que se creen especiales porque persiguen a un pobre animal asustado y sangrante con una caballo y una lanza.

¿Pero los tordesillanos son los únicos culpables de todo este despropósito? Quizá no, ellos no son más que un hatajo de ignorantes consentidos. El problema es que las autoridades que deberían prohibir, que tendrían que formar e informar a estos catetos no lo hacen; por el contrario, fomentan el salvajismo disfrazándolo de cultura y se atreven incluso a asegurar que se trata de una fiesta “tremendamente regulada”.

Los políticos siguen erre que erre con sus justas medievales y tratan de venderlas como bienes culturales, como patrimonios de la humanidad, como la quintaesencia del españolismo.

¿No se dan cuenta señores de que en Europa y en todo el mundo civilizado estamos quedando “como Cagancho en Almagro”? Por usar un símil taurino que sean ustedes capaces de comprender.

Por favor dejen de hacer el ridículo, dejen de avergonzarnos a todos, dejen de hacer salvajadas, dejen de torturar animales… Vivan en el presente, lean, viajen, conozcan otras culturas, quítense el pelo de la dehesa.

Carlos Barrón

Un comentario en “Los mozos de Tordesillas volverán a matar”

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