Mi experiencia en ALBA

Lusitana Río (7)Hoy queremos compartir con vosotros la experiencia de una de nuestras jóvenes voluntarias. Se llama Alejandra, tiene 13 años y, junto a su madre, son las madrinas de dos de nuestras perritas: FÁTIMA y ALGARVE.

“Hola a todos, me llamo Alejandra, tengo 13 años y soy una gran fan de los perros. Un día mi mamá y yo nos enteramos de que había un refugio de perros, llamado ALBA, en el que se puede apadrinar a animales, sin tener que llevarlos a casa. Nosotras ya tenemos un perro, Lucas, y no es tan fácil tener más de un perro en una casa pequeña… Así que era la solución perfecta.

Investigamos en la web, y un domingo fuimos a ver, pero estaba cerrado, así que decidimos volver el sábado siguiente, cuando estaba abierto. Cuando llegó el día, nos preparamos y nos fuimos mi madre y yo. Tuvimos que esperar un rato a que nos atendieran y pudiéramos hacer todo el apadrinamiento. Cuando terminamos, nos llevaron a la parte de los cheniles, donde habitaban los perros. Vimos a todos, y cuando llegó la hora de elegir… Elegimos a dos galgos muy bonitos, uno en peor estado que el otro, pero eso es lo de menos. Mi madre eligió a un macho llamado ALGARVE, color betadine, yo elegí a una hembra, FÁTIMA. Cuando sacaron a Algarve del chenil, le paseamos; iba un poco asustado. Lo mismo ocurrió con FÁTIMA, que estaba tan asustada que no podíamos ni sacarla a pasear. Al cabo de un rato, nos fuimos a casa. Estábamos muy emocionadas con la experiencia.

Algarve Río (1)Impaciente, por fin, otra vez era sábado. Cuando llegamos, esperamos a que nos atendieran y pedimos que nos sacaran al macho, pero ya estaba fuera, tomando el sol. Le paseamos y lo pasamos muy bien, había que tener cuidado con los demás perros y con MANGA PANGA, que es la perra que nos recibe al entrar.

FÁTIMA es muy asustadiza con nosotras, pero la intentamos convencer de que no la vamos a hacer nada malo. Les llevamos salchichas partidas para darles como “premio”.

El último sábado que acudimos, fue el más interesante. Paseamos a ALGARVE, nos dejaron el patio grande donde le pudimos soltar. Luego le hicimos compañía en su chenil. Fuimos al de FÁTIMA y como no quería salir, la llevaron al mini patio junto con su compañera LUSITANA. Nos encerramos con ellas, Lusitana no paraba de dar vueltas alrededor del patio, mientras que FÁTIMA nos miraba e intentaba acercarse, hasta que lo consiguió. Se acercaba a por salchichas, ya no tenía tanto miedo, le metía el morro por el pelo a mamá y yo la acaricié. Cuando ya nos íbamos, las cerraron en el chenil. Nos despedimos de ellas y nos fuimos muy contentas de haber conseguido acercar a FÁTIMA a nosotras.

Cada sábado iremos a verles y aprenderemos algo más de ellos. Espero que pronto entiendan que queremos estar a su lado solo para que ellos se sientan mejor… Bueno, nosotras también nos sentimos mejor a su lado.

Es una experiencia que recomiendo a todo el mundo, es algo que no se puede comprar, solo compartir.”

Alejandra.

 

3 opiniones en “Mi experiencia en ALBA”

  1. Soy socio vuestro desde hace unos tres años, desde que tengo a Willow, mi gato, y quisiera saber que medios de transporte público hay para llegar hasta vosotros desde Atocha. No dispongo de vehículo propio y me encantaría ir a veros y a “sobar” (eso de acariciar se me queda pequeño) a alguno de los adorables bichitos que hay allí. Gracias de antemano. Ángel

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