La diferencia entre la vida y la muerte puede ser él

nepal3Nepal ha sufrido un terremoto de 7,9 en la escala de Ricther, ha sido un seísmo devastador que ha acabado con la vida de mucha gente. Todavía no sabemos el número ya que el país ha quedado destruido. Podrían haber sido más si los equipos de rescate no hubieran acudido y, sobre todo, si no hubieran llevado a sus magníficos perros que son capaces de detectar personas vivas donde los humanos no podremos jamás.

Poco más podemos decir de esta catástrofe que no se haya dicho ya. Para los que no lo sepan, cosa que dudo, el terremoto tuvo lugar el 25 de abril a las 6:11 de la mañana. El hipocentro estuvo a una profundidad de 15 km y el epicentro a 81 kilómetros del noroeste de la preciosa Katmandú. Ha sido el más grave que ha sufrido el país asiático desde 1934. Las víctimas superan ya los 7.000 y los daños materiales y, sobre todo, emocionales son incuantificables. Como pasa en estos casis, se desata una crisis humanitaria en la que los damnificados tratan de sacar todo lo posible antes de caer en el olvido.

nepalLeyendo artículos al respecto me agradó mucho ver que, en varios diarios como El Mundo, dedicaban noticias a los perros que han participado y que están participando en las labores de rescate. Una frase del citado diario me llamó mucho la atención: “Los perros que huelen la vida y la muerte en Katmandú” y pensé que quería escribir sobre esto. A la capital de Nepal han llegado muchos equipos de rescate y muchos de ellos han viajado con sus unidades caninas para que nuestros amigos de cuatro patas les ayuden. Cualquiera que sepa un poco de esto no se sorprenderá si le digo que son parte fundamental en el rescate de personas, vivas o muertas, en catástrofes. Su olfato les permite detectar cuerpos escondidos en los escombros en zonas devastadas donde no se puede llevar material tecnológico ni sistemas que ayuden en la detección de personas.

nepal8Entre los equipos de rescates está, por ejemplo, el K-9 de Creixell, una ONG formada por cinco voluntarios y cinco perros. Saben que van contra reloj, que cada minuto que pasa disminuyen las oportunidades de encontrar supervivientes y por eso prácticamente no descansan. Según explican sus miembros, el guía marca los puntos donde el perro tiene que oler. A cada perro se le enseña a distinguir el olor de la vida o de la muerte. Si el perro ladra es que hay una persona vida. Si el perro rasca el suelo es que la persona ya ha fallecido. Han participado ya en 13 terremotos por todo el globo y en todos ellos han ayudado a que muchas personas estén hoy vivas. Lo curioso es que no saben el número exacto de salvados pues su trabajo consiste en indicar para que otros rescaten los cuerpos vivos o muertos.

nepal7También he leído sobre un equipo de Bomberos Sin Fronteras que ha desplazado a 12 personas y dos perros al lugar de la catástrofe. Allí se han sumado a las tareas de rescate tras registrarse en la ONU ya que es la encargada de coordinar los equipos. Según han declarado a Europa Press, nada más conocer la noticia se pusieron en contacto con el Gobierno de España para ofrecer sus servicios. Sin embargo, la respuesta fue que como país no se iba a participar en el rescate, que enviaríamos ayuda humanitaria. Por eso decidieron ir por su cuenta.

Una vez más, nuestros amigos de cuatro patas demuestran ser tremendamente importantes en las situaciones más complicadas. Sería maravilloso que en lugar de haber tanto sacrificio, se dedicaran los recursos para adiestrar perros que quizás algún día les salven la vida a los que no dan un duro por ellos.

Patricia Vadillo.

Un comentario en “La diferencia entre la vida y la muerte puede ser él”

  1. Espero que el asesino de Kas lea estas cosas y sea capaz de ver cuánto más vale cualquier perro que haya maltratado o asesinado que él mismo. Y Kas habría sido un excelente perro de rastreo, se le ve (veía) en su preciosa carita.

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