FRESA, LA PERRA SIN HOCICO

fresaA FRESA le amputaron el hocico con un hacha y la abandonaron a su suerte. Estuvo a punto de morir pero consiguió sobrevivir a tan terrible ataque. Un alma caritativa la recogió y le salvó la vida. A sus cinco años, hoy es una perra feliz que busca hogar y desde el blog de ALBA te hemos querido contar su historia.

Los perros pasarán a la Historia como los animales más fieles pero ¿cómo pasarán los hombres? Cuando leo historias como la de FRESA tiendo a pensar que se nos recordará como la especie que subyugó y maltrató al resto, algo a lo que se puede sumar el ser culpables de acabar con la Naturaleza. La terrible historia con final feliz se desarrolla en México. Esta preciosa perra tenía unos dueños que, aparte de sádicos, han demostrado ser unos desalmados. Le cortaron el hocico con un hacha. Así, como lo leéis. ¿Por qué? Pues sólo se me ocurre que sean psicópatas que disfrutan haciendo daño a otros seres. Pero no conformes con ello, la abandonaron a su suerte.

fresa3Como podréis imaginar, la pobre FRESA tuvo que padecer un dolor insufrible y, encima, no podía alimentarse ni beber. Quizás eso era lo que buscaban, provocarle un terrible sufrimiento y luego darle una muerte digna de una novela negra. Pero no contaban con la gran capacidad de supervivencia que tiene el que quiere vivir. FRESA respiraba con dificultad ya que le habían amputado la nariz por lo que respiraba dificultosamente por la boca. Además, no podía ingerir alimento (tampoco los tenía) ni agua. A pesar de todo, sacó fuerzas de donde no las tenía y consiguió seguir adelante.

En estas condiciones la encontró Patricia Ruiz, iba deambulando gravemente herida por las calles en busca de un alma caritativa que la ayudara y la encontró. Patricia la llevó a su refugio que, curiosamente, se llama Santuario Milagros Caninos. Allí la esperaba un Jesús Paredes, cirujano de profesión, el cual se enfrentó a una de las operaciones más complicadas de su carrera. Por suerte el corte era limpio, algo que facilita mucho las cosas y que, posiblemente, le permitió no morir aquel día. La cirugía se programó en dos fases debido a la dificultad. La primera tenía como objetivo conseguir que pudiera respirar y alimentarse. Tardaron seis horas en conectar los conductos nasales a su nueva nariz la cual tuvo que ser reconstruida. Tres semanas después volvió a pasar por el quirófano, esta vez se trataba de reconstruir su cara y dejarla lo mejor posible para lo que necesitaron tres horas. Tuvieron que eliminar la mandíbula saliente y reconstruir los labios con la piel y las mucosas que sobresalían de lo que había quedado de hocico.

fresa4FRESA tiene cinco años y, posiblemente, tiene por delante los mejores de su vida. Viendo lo que fueron capaz de hacerle está claro que el tiempo que pasara con ellos no debió de ser muy feliz. La capacidad de superación de los animales es brutal, esta perra lo ha demostrado. A estas alturas de artículo estaréis, espero, con la lágrima a flor de piel. Estaréis pensando en lo buenas personas que son Patricia y su organización y es cierto. Pero para que estas cosas sean posibles, para que perros como FRESA tengan una oportunidad necesitan también gente como vosotros. Hay mil formas de ayudarnos y no sólo económicas, que también, comparte las historias, difunde a los animales de ALBA en tus redes sociales, si te sobra lejía o productos de limpieza ven a conocernos y tráelos para que podamos tener limpias las instalaciones, dona mantas, toallas o sábanas y, si te sobra para echarnos un cable, nuestros animales estarán muy agradecidos. Gracias por leer este blog y gracias por no mirar para otro lado.

Patricia Vadillo.

12 opiniones en “FRESA, LA PERRA SIN HOCICO”

  1. Salvo porque el coraje de la perrilla la salvó, habría sido preferible que la mataraN directamente. Dejaron a un animal sin su mejor herramienta de orientación e identificación de su entorno… Ya se salen de la categoría de alimañas, no son personas, son UNOS HIJOS DE LA GRANDÍSIMA PUTA (y no pido perdón por el adjetivo)

  2. Hola Ángel.
    No estoy nada de acuerdo don tu comentario sobre que hubiera sido mejor que la matasen porque creo que FRESA ha tenido la oportunidad de seguir viviendo y disfrutando de la vida. Le han reconstruido la nariz y ahora puede hacer una vida más o menos normal.
    Si la pobre hubiera muerto a causa de la herida, entonces sí preferiría que hubiera fallecido pero sólo por el hecho de ahorrarle el sufrimiento.
    Ah! No hace falta que te disculpes. Sé que eres muy educado pero es que ante cosas como estas pues a veces hay que llamar a las cosas por su nombre.
    Gracias!!

  3. Si fuera una persona, Ángel ni se lo habría planteado. Yo estoy de acuerdo con Patricia. Podrían haberla dejado ciega o coja e igualmente estarían privándola de herramientas esenciales para sobrevivir. Pero merece vivir, merece otra oportunidad. Incluso la oportunidad de conocer otros seres humanos que no son como los que la mutilaron.

    La perrita no puede reflexionar sobre lo que la ha sucedido, pero nosotros sí. Sobre cómo queremos ser. Sobre que no hay vidas ni seres vivos de primera y segunda categoría.

  4. Si fuera una persona, Ángel ni se lo habría planteado. Yo estoy de acuerdo con Patricia. Podrían haberla dejado ciega o coja e igualmente estarían privándola de herramientas esenciales para sobrevivir. Pero merece vivir, merece otra oportunidad. Incluso la oportunidad de conocer otros seres humanos que no son como los que la mutilaron.

    La perrita no puede reflexionar sobre lo que la ha ocurrido. Pero nosotros sí. Sobre cómo queremos ser. Sobre que no existe vida ni seres vivos de primera y de segunda categoría.

  5. Se me ha quedado el cuerpo …sin comentarios,,,,,que hijos de Satanás….pobre criatura…..un 11 por esas personas que la salvaron la vida !!!!!

  6. El (o la) que ha cometido esta salvajada no pensaba en darle una segunda oportunidad, sino en que muriera poco a poco y sufriendo, por eso digo que hubiera sido preferible que la matara directamente si quería acabar con ella. Es como esos galgueros que dejan a sus perros «tocando el piano» que no se plantean en que quizá el animal «tenga suerte» y aparezca alguien que le salve y le de esa segunda oportunidad. Lo triste es que haya animales que «necesiten» esa segunda oportunidad (perdonad las repeticiones) porque en la primera han dado con alimañas, y Fresa ha tenido la oportunidad de seguir viviendo por pura suerte, pero cuántos habrá que no ha sido así y han muerto entre terribles sufrimientos… A eso me refiero. Lo suyo es que cualquier animal tenga EN LA PRIMERA OPORTUNIDAD lo que se merece, cariño y atenciones por parte de sus amos porque nos devuelven mil veces lo bueno que podamos darles nosotros a ellos. (Ah, mi Willow querido)

  7. Ah, y recuerdo un perro, un pastor alemán en León (vi la foto en un periódico en unas vacaciones y me la llevé, lamento haberla perdido) al que su dueño, para castigarle, le había cortado las patas delanteras con un serrucho (o sea, poco a poco) Si nos ponemos en el lugar de ese perro, la primera pregunta, entre una tristeza infinita y unos dolores espantosos : «¿Por qué me haces ésto? Mejor mátame, porque ahora, ¿qué puedo esperar yo de ti?»… Os aseguro que los verdugos de la Inquisición se espantarían de las cosas que se me ocurren para esta gentuza.

  8. Bueno, todas/os sabemos de gente que hace eso y más con los animales. No es que ganemos nada poniendo energía en escandalizarnos del comportamiento de los seres humanos. Lo que sí podemos hacer es difundir una actitud opuesta, denunciar y perseguir esos comportamientos, constantemente, sin tregua, educar en el respeto y los derechos de los seres vivos y poner nuestra energía en ofrecer una segunda oportunidad, como sea, a quien jamás tuvo una sola.

    A mí no se me ocurre para nada castigar a quien hace esto con procedimientos que espantarían a los verdugos de la Inqusición, porque si lo hiciera justificaría la violencia que yo misma estoy condenando. Es absurdo, cruel y opuesto a lo que se quiere conseguir.

  9. En cualquier caso es complicado. No sé si por estar tan vinculada a una protectora y ver el horror tan de cerca, tocarlo y escucharlo me he vuelto muy dura con las personas que lo causan.
    No abogo por la violencia, creo que las cosas se resuelven hablando y educando pero, una vez hecho el daño ¿se puede resarcir con palabras?
    Para mí es difícil no desearles como poco lo mismo. Me debato entre lo racional y lo que me pide el corazón. Perlo lo que sí tengo claro es que necesitamos unas leyes más duras que penen de verdad estas cosas. Necesitamos más denuncias, apoyo social y educación.
    Gracias a todos por vuestros comentarios, me hacen plantearme cosas y me alegra ver gente que se preocupa tanto como yo.

  10. Yo no creo que se justifique la violencia de esa gente aplicándoles un escarmiento ejemplar para nada. Desde luego no creo que yo fuera capaz, in situ, de hacerles gran cosa ya en frío, pero estoy de acuerdo con Patricia y cada vez que, de casualidad, me meto en Yotube y veo lo que hay al respecto, me reafimrmo en que una temporada en la cárcel no serviría de nada. Sucede lo mismo que con los violadores, que la mayoría reinciden en sus fechorías y para evitar eso no hay fármaco que lo impide. ¿Qué tal unos añitos en esas cárceles sudamericanas que se han descrito en reportajes televisivos? Además, si hacen eso con un animal, cualquier día lo harán con un ser humano indefenso, niños, ancianos… y entonces qué. Me reafirmo en castigos ejemplares y duros, muy duros.
    Suscribo las necesidades que indica Patricia. Sobre todo la de EDUCACIÓN, pero tal y como está la cosa, v amos a lo contrario.

  11. Madre mía… Bueno, pasar de intentar justificar métodos de castigo que «espantarían a los verdugos de la Inquisición» a pensar en luna cárcel infrahumana es un paso… aunque no lo parezca.

    Ánimo, continuando por ahí quizás consigamos encontrar en el código penal alguna manera de castigar un delito como puede ser el maltrato animal (o cualquier otro, me parece que está para eso, es sólo una sugerencia).

    Precisamente porque sentimos con el corazón y pensamos con la cabeza no podemos hacer ni alentar nada parecido. a la violencia, nunca, jamás, para nada y bajo ninguna circunstancia.

    Y más todavía no centrarse en escandalizarse, ni el odio ni el rencor, insisto.

    Un esfuercito más, que estamos en el camino… O si no, ojo por ojo y nos quedamos todas/os ciegas/os.

    Besos para todas/os.

    1. No sé si tienes mascota, Fiametta, sospecho que sí, y me gustaría ver como reaccionarías si, por ejemplo, te la robaran para que sirviera de puching a los perros de presa de las peleas clandestinas. Hoy mismo ha salido el reportaje en la televisión. Roban perros domésticos bien cuidados y los ponen a merced de otros que están entrenados para morder rápido y fuerte donde más daño hagan para anular al «adversario». Han salido fotografías… Dantescas y pocos sobreviven…. ¿Si se lo hicieran a tu mascota? Ya basta. Hay muchos tipos de violencia y castigos ejemplares a seres INFRAHUMANOS (porque no son humanos) es más justicia que violencia. Aparte de que no se si sería yo capaz de aplicarles lo que digo, pero desde luego escarmentados saldrían. Me basta con ver las fotos de Fresita y de tantos otros y otras que han sufrido lo indecible por gusto de unos cuantos psicópatas

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