DEVOLVER LA DIGNIDAD ANIMAL

dignidad_animalEl fotógrafo español Andrés López recorre refugios de animales para retratar la belleza de más de 400 mascotas abandonadas. (EL MUNDO, 28 de junio de 2015).

Nadie sabe qué le pasó a Ulrich. No se deja fotografiar. A veces llega a posar ante ese fondo negro que Andrés López lleva siempre consigo, pero le da la espalda en cuanto ve asomarse la cámara. López consiguió retratarle tan solo una vez, aprovechando el momento en que Ulrich volteaba la cabeza hacia atrás para comprobar si el fotógrafo le seguía apuntando. El motivo de su reticencia seguirá siendo desconocido. No muestra síntomas de violencia física, ni de ahorcamiento, ni guarda restos de balas como varios de sus compañeros del Centro de Protección Animal CPA) Hoope de Torrejón de Ardoz. De allí salió el pasado abril, rumbo a su nuevo hogar con la familia que le adoptó.

La foto de López cumplió su objetivo: llegar al corazón de una persona hasta decidirse a compartir su vida con Ulrich. Es el mismo propósito que le llevó, en febrero de 2014, a crear junto a Mercedes Alonso, la iniciativa Fotopets. Desde entonces, han fotografiado a más de 400 animales de más de 15 CPA diferentes. Es su aportación solidaria a una causa que surgió de la incomodidad de López cada vez que veía una imagen de alguno de estos centros de acogida de animales. «Cómo no tienen tiempo para hacer buenas fotos donde el animal salga bien, un día me dije: ‘pues las voy a hacer yo’», se sincera. Su fin no es solo la adopción, sino «devolver la dignidad a estos animales». Porque, como afirma el experto en comportamiento animal Pablo Herreros, «tienen sus sentimientos y su propia personalidad». «Actualmente ya se les están haciendo los mismos test que se usan con humanos para medir cinco parámetros: extroversión, responsabilidad, amabilidad, inestabilidad emocional y apertura a la experiencia», indica.

dignidad_animal_2Herreros explica que la estructura cerebral y las sustancias químicas asociadas a las emociones presentes en humanos también lo están en mamíferos, aves y anfibios. «También su comportamiento y sus conductas son las mismas: desde su tristeza y dejación tras la muerte de un ser querido hasta la venganza o signos de amor romántico como regalos o caricias», ejemplifica. Por eso se indigna ante quienes afirman que los animales no sufren ni sienten dolor.

Ese mismo motivo llevó a Fotopets a inmortalizar la entrega de una mascota en un CPA. Le tocó a Noa, cuyos dueños decidieron desprenderse de ella. Para López, ese fue el momento más duro en Fotopets: «Cuando su dueño le quitó la correa, la perra le miró y empezó a dar saltos hacia él, como intuyendo lo que estaba pasando. Vivir eso fue tremendo». Y ahí sigue Noa, en Hoope, esperando a quién la adopte.

 Jorge Martínez es uno de los fundadores de Hoope. Está acostumbrado a esta situación. Asegura que ese miedo que Noa reflejaba en sus ojos es el común denominador de todos los animales que llegan allí. «Se sienten absolutamente desubicados, y algunos, se desquician más aún al estar entre cuatro paredes, sin interactuar apenas con gente», afirma.

Al contrario, también los hay que al ser adoptados no quieren salir por el miedo al abandono, o sufren ansiedad por comer, según explica Martínez. «Algo que suelen hacer es romper cosas cuando la familia se va de casa, debido a que sienten ansiedad por la separación», explica. En estos casos, él recomienda hacer simulacros de salida durante intervalos cortos de tiempo «para que vean que siempre vuelves».

Martínez destaca de los animales de compañía su capacidad para entender lasa emociones de las personas. «Hace poco me operaron de algo bastante grave y al salir del hospital la perra no se separó de mí en todo el día; entendía que necesitaba compañía», relata. Herreros aporta un estudio científico: «Recuerdo un estudio en el que un grupo de humanos lloraban y otros hacían sonidos con la boca, y los perros se acercaban a los primeros, en actitud de consuelo».

Además de consolar, los perros sirven como estímulo a personas con algún tipo de trastorno físico o mental. Hoope trabaja con una asociación que se llama SoulCan. Según explica Tania M. Jiménez, nexo entre ambas organizaciones, «estos animales aportan motivación a personas cohibidas, con falta de autoestima, ya que no las juzgan. También conectan bien con mujeres maltratadas y niños con familias desestructuradas».

     Ahora, López y Alonso buscan financiación para montar una exposición con retratos de perros sin hogar dentro del proyecto #Adoptaunperro que, según explica el fotógrafo, «ayuda a difundir fotografías bellas de estos animales para que sean más atractivos y dejen de ser invisibles».

ESTHER PANIAGUA MADRID

ESPECIAL PARA EL MUNDO

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