GRACIAS ALBA

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CLARA

Hace poco os he enviado la carta de despedida de mi princesa, Clara, que ALBA recogió hace 13 años. Ahora, quería compartir con toda la gente, mi experiencia adoptando animales, esperando que sirva de ayuda para aquellos que pudieran tener alguna duda.

En primer lugar, deciros que adoptar es una de las experiencias más gratificantes que yo he tenido oportunidad de experimentar. Tener la posibilidad de ayudar a un ser puro y noble como son los perros, es un regalo. De verdad. Cuando dicen “gracias por ayudarles” yo pienso gracias a vosotros que los rescatáis, y a ellos que nos dejan sanar sus heridas. Realmente en mi caso, considero que yo he sido la beneficiada de cada adopción que he hecho, y no mis chicas.

Raisa, Reina y Rhonda
Raisa, Reina y Rhonda

Empecé adoptando hace muchos años, en el año 1999, en la Perrera de Getafe, cuando la llevaba Beatriz. Aún vivía con mis padres, y el único requisito de mi madre fue: perro no muy grande y sin pelo…. dicho y hecho: un cruce de mastín con San Bernardo, Sarita. Al verla, mi madre me dijo: “¿vendrá de visita? y así era, venía de visita, una visita hasta el 15 de mayo de 2010.

La siguiente fue mi chica, mi princesa, mi compañera. Fue, la primera perra que adopté para irme a vivir sola. Ella me acompañó en mi cambio de casa, cambio de trabajo y cambio de novio. Ella fue el pilar para afrontar tantos cambios. Era una hermosa Schnauzer Gigante. Lola (Lega en ALBA).  Era una preciosa hembra de 5 años.

Rhonda
Rhonda

Llegué a ALBA por primera vez a ver sus perros, pensando en una perrita blanca amastinada de un año que tenían y gracias a Carolina y a otra voluntaria (no recuerdo su nombre, Morenita con gafitas y menudita) salí con una reserva del amor de mi vida perruno. Estaba triste. No se levantaba como otros perros. Creo que la vida (así lo decían las cicatrices en su lomo) la había tratado tan mal, que se había rendido, y no esperaba nada más que dolor y maltrato.

Iba a verla los fines de semana, y por fin en principio de mayo de 2002, cuando me dieron el piso, fui a buscarla para irnos a casa. Resultó que tenía Leishmania y Síndrome de Cousin. Y la vida sólo nos regaló 11 meses y 15 días juntas. El 23 de mayo de 2003 se marchó al arcoíris. ¡Para mí fue tan doloroso! Estuve 3 años sin poder hablar de ella. Tres años que si la mencionaba, lloraba Hoy sigue siendo mi chica. Mi gran amor. Pero todos los recuerdos que tengo de ella, son maravillosos. Sobre todo, cómo cambió. Pasó de ser una perra que no quería vivir a ser una compañera divertida y traviesa que “mugía” cuando llegaba a casa.

Clara
Clara

Después llegó Clara (Terra en ALBA) cuya historia ya os he contado, pues me ha dejado hace nada. El 10 de junio de 2016, con 14 años ella y 13 juntas. Ella también ha sido un amor. Supo hacer que la quisiera a pesar de venir después de mi gran amor. Y he llorado su pérdida como nunca pensé que lo haría. Ahora descansa su ser en el arcoíris, y ella en casa, pues no podía estar sin ella, y decidí incinerarla para no separarnos.

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Mora

Luego llegó Mora, para 15 días, en el 2004. Una cruce de cocker con caniche abandonada en la perrera de San Fernando  y a punto de ser sacrificada, con 5 años. En cuanto la vi, en el parking del Alcampo de Moratalaz, y vi sus ojos, supe que iba a ser una acogida larga larga. Estuvo hasta el 24 de julio de 2014. Un ictus nos separó, y se fue al arcoíris con Lola, Sara, Troilo, y Surco a recibir a Clara, y a esperarme a mí.

En el año 2007, vino Reina. Una locura de las mías. De edad indeterminada, pero todo un personaje, me la encontré en un hotel de Varadero, Cuba. Parece ser que iba de hotel en hotel al refugio de los turistas. Antes de que llegáramos, la persona que estuvo en nuestra habitación, la metió dentro durante 15 días. Y luego volvió a su país, así que cuando llegamos en nuestra luna de miel, nos encontramos a la perrita en la puerta. No me digáis cómo, pero decidimos que ella debía tener una oportunidad, y un año después, tras duros trámites, en Mayo de 2007, Reina pisó suelo español. Afortunadamente, y aunque muy mayor, al escribir estas líneas, Reina sigue conmigo.

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Raisa

Y en Enero de este año, trajimos una acogida a casa. Una Galguita de unos 7 años, negra, pelo duro, careto blanco, llamada Raisa. Qué os voy a contar de mis acogidas, pues eso.  Está preciosa, y es una grandísima compañera. Espero tenerla muchos años más conmigo.

Entre medias de todas estas compañeras, vinieron David en el año 2008 y Jorge en el año 2011. Por supuesto que todo fue muy complicado. Los bebés dan mucho trabajo y estás estresado (al menos yo lo estaba) y tus animalitos pagan el pato. Pero cuando ellos llegaron, Clara, Mora y Reina estaban en casa. Y la verdad, no entiendo que haya gente que devuelve a sus animales por tener un niño. Yo tuve a los dos, y además me divorcié, quedándome con dos niños y tres perras. Ninguna de ellas JAMÁS tuvo ningún comportamiento malo hacia los niños. Lo máximo era huir de ellos cuando se ponían muy pesados. Y tenía mucho trabajo sí, pero eso no es excusa. Tanto los perros como los niños son una opción. Ya sabes que van a dar trabajo antes de tenerlos. Y sobre todo, tengo en casa a dos niños que han crecido rodeados del amor de sus perras y que tienen muchísima sensibilidad hacia los animales y de los que estoy orgullosísima. Salen a pasearlas todos los días conmigo, llueve, truene. Así que gracias mis hijas peludas, por haberme ayudado a cuidar a los peques y a ir educándolos.

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Reina

Con esto, sólo os quiero decir que he adoptado muchos animales, siendo joven únicamente Clara. Y deciros que JAMÁS he tenido problema alguno con ellos. Que han sido fieles, cariñosas, leales, obedientes. Que a pesar de que algunos venían con traumas, jamás me hicieron un mal gesto y además me enseñaron lo que realmente es pasar página. Ellos superan sus miedos mucho mejor de lo que nunca haremos nosotros. Y saben perdonar de corazón.

Por eso, os animo a adoptar y si además es adulto, la alegría será doble pues estarán deseosos de que los queráis. Además aprenden mucho antes y, sobre todo, te agradecerán siempre el haberles dado una manada en la que estar. Por último, qué decir de ALBA, aparte de que me dejo a Lola y a Clara para cuidarlas y quererlas.  Para mí es la mejor protectora de Madrid. Les he visto crecer. Mejorar sus instalaciones. Desvivirse por sus animales. Y desvivirse por otros animales que no están en sus instalaciones.

Gracias Carol. Gracias José. Gracias Antonio. Gracias a todos los demás. Porque al cumplir vuestro sueño de ayudar a estos animales, nos habéis dado a muchos la oportunidad de ayudarles también aunque sea a más pequeña escala.

2 opiniones en “GRACIAS ALBA”

  1. Gracias por publicar mi carta. Lamentablemente, Reina ya tampoco está con nosotros. La gordita tricolor decidió dejarnos poco tiempo después de Clara. En fin… un año duro en cuanto a pérdidas…. Y sí, he llorado, me ha dado mucha pena pero he adoptado otra vez. Otra galga, a atigrada de las fotos, con 10 años y leishmaniosis. y sabeis porque?? PORQUE ADOPTAR UN ANIMAL, ESPECIALMENTE ADULTO, TE DA LA OPORTUNIDAD DE SENTIR EN TU PROPIA CARNE EL SIGNIFICADO DE: AMOR, LEALTAD Y GRATITUD. Eso te da cada perro adoptado. El AMOR en mayúsculas

    1. Rut eres un ejemplo a seguir. Tus palabras desprenden un amor tan profundo y sincero que apetece vivir algo así. Todos tus animales han sido muy afortunados y por tus palabras está claro que tú también.
      Te mandamos un abrazo enorme y te amos las gracias por haber ayudado a tantos animales. También por tus palabras, ayudan a que esto merezca la pena.
      Un abrazo enorme de parte de todos los que formamos parte de ALBA, tu casa.

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